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¿El frío apaga el sabor? Validación sensorial de pastaromas en tartas heladas.

Frozen desserts

Sector

Productos lácteos

Desafío

Una empresa de soluciones aromáticas quería validar si sus pastaromas mantenían el mismo impacto sensorial tras el proceso de congelación, sin necesidad de sobre-dosificar o reformular.

Resultados

Se detectaron diferencias clave entre perfiles. El estudio permitió priorizar las combinaciones más estables, optimizar el desarrollo técnico y reforzar el valor sensorial sin comprometer costes.

+24%
aceptación tras reformulación
x5,9
ROI sensorial
–38%
perdida percibida de intensidad
3
pastaromas validados altamente estables

"El sabor era bueno recién hecho, pero tras congelar perdía fuerza. Con este test sensorial pudimos entender dónde ajustar sin tocar todo lo demás."

Responsable I+D

Empresa soluciones para postres

El Reto

En los postres congelados, como las tartas heladas, el impacto del frío no solo afecta a la textura: también puede modificar la percepción del aroma, la intensidad del sabor y el retrogusto.

En este caso, una empresa especializada en aromas y soluciones funcionales para la industria dulce estaba desarrollando una nueva gama de pastaromas para tartas heladas de inspiración gourmet: vainilla bourbon, frambuesa silvestre, caramelo salado...

Aunque las fórmulas funcionaban bien en pruebas de I+D, el equipo notaba que tras la congelación —y especialmente después del descongelado doméstico— algunos perfiles perdían fuerza o cambiaban en boca.

Querían saber con precisión:

  • Qué pastaromas mantenían mejor estabilidad sensorial tras congelación prolongada
  • Cuál era el impacto real en consumidores frente al producto recién elaborado
  • Si existía necesidad de reformular o bastaba con ajustar concentraciones

La Solución

Se desarrolló un protocolo comparativo estructurado:

  • Preparación estandarizada de tartas heladas con cada pastaroma
  • Test ciego con consumidores en dos momentos: post-elaboración y tras congelación de 4 semanas
  • Evaluación sensorial multiaspecto: intensidad aromática, limpieza en boca, retrogusto, fidelidad al sabor
  • Visualización comparativa en dashboards de Sensesbit por atributo y condición de almacenamiento
  • Identificación de pastaromas más robustos al estrés térmico

Los Resultados

El análisis confirmó que algunos perfiles, como frambuesa o vainilla, sufrían una caída sensorial significativa tras el congelado, mientras que otros (caramelo salado, café, frutos secos) mantenían mejor su intensidad y redondez en boca.

Esto permitió al equipo:

  • Priorizar pastaromas con mejor estabilidad sin necesidad de sobre-dosificación

  • Evitar reformulaciones innecesarias al detectar cuándo sí era crítico ajustar

  • Comunicar a sus clientes B2B qué perfiles sensoriales se mantienen mejor en postres congelados

  • Optimizar el desarrollo técnico con datos objetivos y ahorro en ciclos de prueba

Con el análisis sensorial como aliado, el frío ya no fue un enemigo del sabor: se convirtió en un criterio para diseñar productos que funcionan en todas las condiciones.

¿Quieres mantener tu sabor en todos tus productos?