El Reto
En un mercado saturado de productos similares, una marca de queso crema buscaba una forma de diferenciar su producto sin depender de claims genéricos o de moda.
Necesitaban descubrir qué aspecto sensorial destacaba realmente a su producto desde la experiencia del consumidor, sin prejuicios internos.
La Solución
Con Sensesbit, la empresa aplicó un enfoque en dos etapas:
-
Exploración abierta (fase Discovery): se pidió a los consumidores que describieran libremente el producto con sus propias palabras. Esta fase cualitativa permitió identificar percepciones espontáneas, generando una nube de palabras donde destacaron términos como “cremoso”, “fácil de untar”, “suave” y “sin acidez”.
-
Validación con Check-All-That-Apply (CATA): a partir de esos hallazgos, se construyó una lista cerrada de atributos sensoriales. Se pidió a los consumidores que marcaran todos los que consideraban aplicables al producto. Los atributos con mayor validación fueron:
-
Fácil de untar: 84%
-
Sin acidez: 78%
-
Muy cremoso: 70%
-
Natural: 74%
Este doble enfoque permitió validar que la cremosidad no solo era notoria, sino diferencial.
“Sensesbit nos ayudó a escuchar de verdad al consumidor. Pensábamos en otros ángulos, pero el dato fue claro: cremoso no era obvio, era nuestra ventaja.”
— Responsable de Marketing
Los Resultados
La empresa desarrolló un nuevo claim sensorial: “Se desliza sin esfuerzo. Cremosidad real, sin aditivos.”
Este mensaje fue usado en packaging, web y campañas de lanzamiento. También se utilizó en comparativas con productos de la competencia. La marca ganó una ventaja emocional y funcional, basada en un atributo auténtico validado por datos, y convirtió la experiencia sensorial en una estrategia de marca.