El Reto
En la categoría gourmet, elegir un buen queso no es solo cuestión de denominación o país de origen. Los consumidores pueden tener preferencias muy distintas, incluso cuando se trata de productos considerados “excelentes” en su lugar de procedencia.
Esta distribuidora, especializada en quesos europeos de calidad, quería incorporar nuevas referencias a su catálogo sin caer en la subjetividad o el criterio exclusivo de los proveedores.
El reto: ¿cómo asegurar que los quesos seleccionados gustarán realmente en su mercado principal?
La Solución
Se diseñó una dinámica sensorial ciega con consumidores habituales del canal gourmet:
- Degustación anónima de referencias de Francia, Italia y España, sin marca ni mención de origen
- Evaluación sensorial estructurada de atributos clave: intensidad, textura, aroma, retrogusto
- Análisis de aceptación general e intención de compra
- Medición de la asociación emocional con calidad y autenticidad
- Dashboard comparativo con insights por país y tipo de queso
Los Resultados
El análisis reveló diferencias relevantes en la percepción del sabor y la textura según el origen. Algunas referencias muy apreciadas en origen generaban confusión o rechazo en el target local por su retrogusto intenso o textura seca.
Esto permitió al equipo:
- Seleccionar referencias con mayor encaje cultural y sensorial
- Descartar dos productos que habrían tenido bajo rendimiento
- Optimizar su propuesta gourmet con seguridad y datos reales
- Reforzar su identidad como curadores exigentes de producto
Gracias a Sensesbit, la selección de proveedores dejó de ser una apuesta: se convirtió en una decisión basada en percepción real y potencial de mercado.