El Reto
Una marca de platos preparados lanzaba una nueva gama que podía cocinarse en microondas o en airfryer. El producto era versátil, pero las ventas iniciales no cumplían expectativas y la recompra era baja.
Desde marketing detectaban un patrón: aunque la propuesta era funcional, no conectaba con el consumidor. Además, no tenían claro:
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Qué producto generaba mayor aceptación sensorial.
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Cómo influía el método de cocción en la percepción de calidad.
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Qué combinación producto + preparación motivaba más la compra.
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Qué aspectos del packaging estaban limitando la conversión.
Se necesitaba una visión completa: desde cómo se percibía sensorialmente el producto, hasta cómo comunicarlo mejor sin necesidad de reformular.
La Solución
Con Sensesbit, se diseñó un estudio sensorial y de percepción en contexto real, combinando técnicas cualitativas y cuantitativas para responder a cuatro grandes objetivos estratégicos: detectar el producto con mayor aceptación, evaluar la comodidad de preparación, analizar impacto en intención de compra y estudiar preferencias de consumo y packaging.
1. Análisis organoléptico comparado (microondas vs. airfryer):
- Se aplicaron Test de Aceptación para medir las valoraciones sobre aspecto, olor, sabor, textura y aceptación global del producto en cada método de cocción.
- Adicionalmente, se utilizó la prueba JAR (Just About Right) para entender si atributos como jugosidad o intensidad de sabor estaban en su punto ideal o requerían ajustes.
- También se recogieron likes/dislikes con respuesta abierta para capturar matices espontáneos de percepción.
2. Análisis de intención de compra y disposición a pagar:
Tras la prueba de producto, se midió la intención de compra en cada escenario de cocción, correlacionando los datos con variables sensoriales y contextuales (ej. rapidez vs. disfrute). Esto permitió identificar qué combinaciones de producto + método generaban mayor disposición de compra y repetición.
3. Estudio complementario de packaging y hábitos de consumo:
Se exploraron los hábitos de preparación, los acompañamientos habituales a esos productos y las preferencias visuales en packaging. Esto sirvió para identificar oportunidades de ajuste visual, claims sensoriales y adaptaciones según canal (retail vs. e-commerce).