El Reto
Las bebidas bajas en alcohol, como los hard seltzers o los mocktails, viven un auge global. Pero su formulación implica desafíos sensoriales: menor densidad, menor dulzor, más dependencia del aroma.
En este caso, un equipo de I+D trabajaba en una nueva gama de hard seltzers con una base neutra y aromas naturales. Las fórmulas cumplían requisitos técnicos y regulatorios, pero no lograban una experiencia completa: el consumidor las percibía como planas, poco refrescantes o con regusto desequilibrado.
El reto era afinar el perfil sensorial sin recurrir a soluciones agresivas (más azúcar, aromas artificiales, acidez excesiva), y validar qué atributos debían guiar la evolución del producto.
La Solución
Se implementó una dinámica ágil de evaluación sensorial para prototipos en desarrollo:
- Test ciego comparativo entre iteraciones de fórmulas (base + aroma)
- Evaluación de consumidores frecuentes del segmento RTD
- Análisis de atributos clave: frescura, limpieza, retrogusto, intensidad aromática
- Detección de perfiles con mayor aceptación y menor dispersión de juicio
- Visualización comparativa en dashboards de Sensesbit
- Criterios de descarte para fórmulas sin potencial desde la primera ronda
Los Resultados
Gracias a la herramienta, el equipo logró descartar con rapidez fórmulas sin proyección, acotar variables sensoriales críticas y acelerar la toma de decisiones.
Esto permitió:
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Reducir el número de pruebas necesarias antes del test de mercado
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Concentrar el desarrollo en fórmulas de alto potencial sensorial
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Traducir los resultados en decisiones concretas sobre perfiles de sabor y aromas
Con un sistema ágil de análisis sensorial integrado en el desarrollo temprano, innovar ya no significa asumir que el consumidor decidirá al final: se llega con datos, antes del primer sorbo.